sábado, 30 de abril de 2016

Torolab.
Filosofía.

La Filosofía es crear proyectos transdiciplinarios que van ligados a las extrañas, prácticas, lógicas e ilógicas ideas que se construyen de cómo vivir mejor con las especificidades de cada persona y de cada contexto.
Los proyectos tienen la vocación de dar un entendimiento y de situar una práctica que va más allá de los esquemas establecidos por las políticas culturales, académicas o las economías del sistema de galerías; crear agrupaciones de personas ligadas por un hilo conductor de proponer, no sólo de protestar, y sorprendernos con la estética que genera el conocimiento mismo. Dando lugar a momentos y entornos que nos pueden indicar que quizá la propuesta en muchos casos pueden ser protestas o bien  procesos lúdicos aparentemente superficiales pero con raíces entretejidas con procesos fundamentales en el desarrollo humano, y las ideas complejas que generan la multiplicidad de conexiones con cada uno de nuestros contextos y sistemas de vida. Y tratando de hacer procesos de preguntas que abren dinámicas de participación y sobretodo proyectos que tienen la posibilidad de crear un nuevo conocimiento y una conexión con la calidad de vida, empezando con nosotros, el equipo de trabajo; ahora, esto no siempre se logra, pero eso es una constante búsqueda que no sólo se queda como una representación sino como una práctica sistemática que nos puede, espero, generar un cambio desde el sentido más cotidiano hasta el rango de lo profundo, aquí siempre hay una ligera esperanza de encontrar un proceso que va de lo epistemológico, a lo taxonómico y quizá esto nos lleve a tener un encuentro con un lenguaje común más allá de las necesidades físicas.

Metas.

Las metas en las Formas, si entiendo bien la pregunta, van tan ligadas al proyecto como van ligadas la configuración de miembros y sus conocimientos en respuesta a lo que estamos tratando de desarrollar en cada proyecto, con esto me refiero a que no hay un medio, una forma y menos un resultado que estemos esperando que no sea otro que el de la sorpresa y lo que hablamos anteriormente de lo que puede llegar a ser una estética: el hecho de encontrar un conocimiento, y si para eso se tiene que hacer un proyecto de ingeniería ambiental o mecánica, de diseño arquitectónico u organoléptico, de programación o de gastronomía, bueno pues eso se hará. Es más sencillo verlo por casos y ver cómo en nuestros resultados. En el tiempo que he estado al frente de Torolab tenemos proyectos de identidad que se convierten en ropa; que se convierten en mapas; que se convierten en sistemas de autoconstrucción; que se convierten en módulos de comunidades de familias en pobreza total; que se convierten en alimentos; que siguen un curso donde el cálculo en la forma del resultado, sea una acción inoperante e innecesaria, mas no así, la perspectiva a la creación de formas de operación.
En ese mismo tenor, las formas de operación se convierten en los vínculos que nos generan una visión a futuro puesto que un proyecto te lleva a otro y los vínculos humanos que se forjan en cualquier proyecto llevan consigo una responsabilidad compartida, no sólo con el equipo de trabajo, también con los participantes en su uso u operación, como tal, la visión de Torolab en futuro corto y largo va encaminada a cerrar fases de proyectos que hemos estado trabajando y seguiremos trabajando en ellos, creo que esto será más claro en la siguiente pregunta sobre nuestros modos de trabajo y metodologías, pero en pocas palabras terminar ciclos y continuar con el laboratorio/observatorio y nuestros proyectos.
 Metodología.
La colaboración interna se da de una manera orgánica y natural respecto a la naturaleza de los proyectos que se desarrollan, a esto me refiero: si el proyecto demanda un estudio de ingeniería en alimentación o la de un biólogo, de forma natural se busca a la persona idónea para ese trabajo; si esta persona va más allá de lo que es su involucramiento natural en el proyecto e invierte más de su persona en el proyecto, entonces se le pide e invita a participar como miembro de Torolab, los proyectos y las primeras etapas de investigación históricamente se ha dado conmigo sólo (Raúl), después llegan los otros miembros del equipo, esto no significa que otros miembros no puedan empezar proyectos a los que yo me adhiera después, sólo que así es cómo se han dado las cosas.

La metodología básica se divide en dos etapas, donde la primera pasa por un ejercicio de diagnóstico, de los cuales se han desarrollado métodos que están hechos a la medida del contexto en que se esté trabajando; y la segunda, es la aplicación o ejecución estratégica a partir de la hipótesis definida en la etapa de diagnóstico, que siempre ha resultado en sistemas que continúan en vidas y ciclos que podemos observar y analizar a través del paso de los años y del consumo, uso, participación de los usuarios que se relacionan con el sistema – a lo que en las preguntas anteriores mencioné como proyectos— sé que suena confuso y en parte puede ser mi forma de expresión pero los proyectos de Torolab siempre son proyectos que tienen un toque experiencial y de sentido con un contexto y vidas reales en entornos definidos, una vez que se ven los proyectos en funcionamiento, éstos tienen un sentido contundente a partir de su difícil sencillez y la riqueza de los procesos de desarrollo de sus sistemas, creo que ahí ha radicado el éxito que hemos tenido, compaginado a una constante búsqueda de un conocimiento que quizá nos acerque en algún momento a formas de vivir mejor.
colectivosarquitecturasa.wordpress.com

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